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Reportaje GK Recycling: HEIDELBERG MATERIALS - CEMENTOS REZOLA

Breve presentación de la empresa (actividad, localización…):

Heidelberg Materials es uno de los principales fabricantes de productos de construcción en el mundo y tiene sus principales centros de producción en Euskadi en las fábricas de cementos de Arrigorriaga (Bizkaia) y Añorga (Donostia-San Sebastián), además de 3 canteras de producción de áridos y 5 plantas de hormigón.

A día de hoy ha conseguido los certificados de calidad y gestión ambiental más exigentes a nivel europeo y es capaz de producir una amplia gama de cementos, que incluye algunos de los más innovadores y sostenibles del mundo. Heidelberg Materials es el primer fabricante mundial de áridos, segundo de cemento y tercero de hormigón, un liderazgo basado en la economía circular y en la descarbonización.

¿Cómo y cuándo nació el proyecto? ¿Qué os animó a orientar vuestra actividad a la economía circular?

El centro de producción más veterano del grupo en Euskadi es la fábrica de Añorga, que se pone en marcha en 1850. La fábrica de Heidelberg Materials ha experimentado una constante evolución. En sus comienzos revolucionó el futuro industrial de la zona fabricando cemento natural y tras una remodelación y modernización de las instalaciones fue pionera en la elaboración de cemento Portland. Desde sus inicios, las propias características del proceso han permitido la incorporación de materiales y combustibles procedentes de materiales desechados de otras actividades industriales.

¿Qué tipo de productos hacéis partiendo de la materia prima que utilizáis?

Los principales productos son el cemento, con 6 tipos diferentes en la fábrica de Añorga; los áridos, cuyo destino principal es la fabricación de hormigón; y el hormigón, que es una mezcla de áridos, cemento, agua y aditivos.

¿Cuál es el valor de vuestra organización como proyecto de economía circular? ¿Y cuál es el valor ambiental y social de vuestra organización?

El principal valor ambiental y social que aporta nuestra actividad es la fabricación de unos productos indispensables para el progreso y mantenimiento de nuestra sociedad (el cemento es el producto con un mayor consumo a nivel mundial), con los niveles de control ambiental más estrictos del mundo (emanados de la legislación de la UE), una garantía de empleo (directo e inducido) de calidad y una tradición de aportar a los entornos en los que desarrollamos nuestra actividad, a través de diferentes iniciativas y patrocinios, en el marco de nuestra política de responsabilidad social.

La aportación a la economía circular viene por la propia naturaleza del proceso y ha alcanzado especial protagonismo gracias al desarrollo de la legislación ambiental, el apoyo institucional y las demandas de otras industrias.

El cemento es un producto que puede ser fabricado con materiales residuales de otras industrias, reutilizando así el excedente de otras empresas. En Añorga se utilizan 26.000 toneladas anuales de materias primas alternativas.

Además, la fábrica contribuye con la recuperación energética a fomentar la economía circular al dar salida a residuos que no pueden ser reciclados. Actualmente la fábrica usa neumáticos como combustible alternativo. Los neumáticos fuera de uso son residuos no peligrosos, se encuentran incluidos en la Autorización Ambiental Integrada (AAI) y por tanto autorizados para esta actividad, y garantizan disponer del volumen necesario para sustituir un porcentaje establecido del combustible convencional.

El uso de combustibles alternativos como los neumáticos no implica un aumento de emisiones, ya que éstas son las mismas independientemente del combustible que se use. Es más, el uso de neumáticos fuera de uso reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y de dióxido de azufre (SO2).

La fábrica compra los residuos que utiliza como combustible a un gestor de residuos autorizado que garantiza que cumplen con la normativa y cumple escrupulosamente con la jerarquía en la gestión de residuos establecida en la directiva europea.

¿Qué importancia tiene el I+D+i en vuestra organización?

En un sector con una historia tan dilatada, la necesidad de diferenciarse y evolucionar pasa por una intensa actividad de I+D+i, tanto en productos como en procesos. Esta actividad se desarrolla tanto a nivel local como a nivel de Grupo y sitúa a nuestras instalaciones a la cabeza, por ejemplo, en el desarrollo y comercialización de productos con baja huella en carbono avaladas por sus correspondientes Declaraciones Ambientales de Producto.

Nuestras instalaciones cuentan con los certificados de calidad y gestión ambiental más exigentes a nivel europeo. Trabajamos en soluciones innovadoras que reduzcan el impacto ambiental, así como en el desarrollo de productos más sostenibles que contribuyan a cumplir con los objetivos planteados en el Acuerdo de Paris sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Entre estos productos innovadores podemos citar nuestra gama de soluciones constructivas eco.build para reducir las emisiones de CO2 y contribuir a la economía circular. Estamos viviendo la transición hacia un mundo libre de emisiones de CO2, que debe sacar provecho de la reducción del consumo de bienes no renovables. El sector de la construcción avanza en ese camino hacia la sostenibilidad, una transformación necesaria y, cada vez más, presente en la estrategia de las empresas que intervienen en su cadena de valor.

Las construcciones de hoy ya exigen productos como los incluidos en la gama eco.build de Heidelberg Materials, que están en la base de ciudades cada vez más sostenibles.

eco.build es una gama de soluciones constructivas que garantizan un excelente comportamiento sostenible, basándose en tres aspectos principales: reducción de la huella de carbono (la gama eco.build incluye productos con bajas emisiones de CO2 que pueden alcanzar más de un 40% de reducción con respecto a similares productos convencionales); contribución a la economía circular (la gama eco.build incluye productos que pueden llegar a incorporar más de un 40% de material reciclado); producto local (los productos que componen la gama eco.build priorizan el uso de materias primas locales y su comercialización en el mercado kilómetro 0).

¿Cuáles han sido vuestros principales logros de estos años?

La descarbonización de nuestros productos y procesos representa para nosotros una obligación que nos corresponde asumir en la lucha común contra el cambio climático. La adaptación de nuestras instalaciones para el consumo de materias primas y combustibles alternativos, así como el desarrollo de productos con un menor contenido en carbono, dominan la agenda de transformación de nuestra empresa para los últimos y próximos años.

En concreto, la actividad de la fábrica de Añorga contribuye a que 80.600 toneladas de residuos no acaben anualmente enterradas en vertederos, el equivalente a 26 piscinas olímpicas llenas de residuos. Esta acción evita que se emitan a la atmósfera casi 14.000 toneladas de CO2, es decir, el equivalente al consumo energético generado por 15.800 hogares al año o las emisiones anuales de 3.800 turismos.

¿Qué pensáis que es necesario para que la economía circular se consolide, en general; y en Gipuzkoa, ¿en particular?

Es importante la colaboración activa de agentes públicos y privados en la búsqueda de la máxima circularidad de los materiales y la eficiencia de los procesos. Esto permitirá una evolución positiva de nuestros principales indicadores ambientales y de economía circular.

El sector público debe asumir su responsabilidad de hacer una apuesta decidida por el consumo de productos bajos en carbono y con un menor contenido en materias primas de origen natural en las licitaciones públicas, prohibiendo el vertido de la fracción de materiales que pueda tener un segundo uso.